Presentación
El crecimiento y la transformación de una organización dependen de una relación dialéctica, que no enfrentamiento, entre los propios fines que la organización se ha impuesto y el medio en que se encuentra. Por ello es fundamental encontrar el equilibrio entre lo que queremos y lo que podemos ser, pues no hacer esta distinción nos lleva a un perfeccionismo obsesivo. Es necesario atender a la sabiduría popular que nos dice que lo perfecto es enemigo de lo bueno. El constante trabajo de evaluación y los diferentes diagnósticos efectuados a lo largo de los últimos años, nos han permitido conocer la situación de la institución, lo que ha sido la base realista para poder prever, con las limitaciones propias de cualquier previsión, las acciones necesarias para enfrentar el futuro y planear el desarrollo institucional. Irónico resulta pensar que la planeación es un paliativo y un placebo para quienes no saben improvisar. Realista es saber que quien no planea, funda su trabajo en intuiciones más o menos acertadas y en reparaciones más o menos urgentes. Es necesario aceptar anticipadamente que los planes enfrentarán vicisitudes y que por ello deben ser flexibles, sin perder de vista el sentido y ajustando, cuando se requiera, el rumbo. Aprecio el trabajo realizado por todos los directores de la universidad y de quienes también colaboraron con ellos, así como al Comité de Desarrollo. Es un Plan hecho por todos y que todos deberemos, con alegría, esperanza, ilusión, objetividad y unidad, hacer realidad en los próximos cinco años. Esta quinteta de cualidades será nuestro “aeiou”, será la fuerza que nos permita hacerlo. Indivisa Manent Enero de 2006 |