Clara Jeannet Flores Delgado 
clara_jeannet@hotmail.com
Pedagogía crítica
Rodolfo Bórquez Bustos
Trillas, 2006
1. La modernidad.
Primer acercamiento a la modernidad.
Aunque varios sucesos parecen marcar el inicio de la época moderna, la mayoría de sus estudiosos coinciden en que su inicio se puede asociar a partir de tres grandes acontecimientos: el descubrimiento de América, el Renacimiento y la Reforma y surge como consecuencia de la producción intelectual de la Ilustración y se concreta con la Revolución Francesa.
La Ilustración y la Ciencia.
La Ilustración fue un movimiento intelectual cimentado en el empirismo y el racionalismo durante el siglo XVII.
Esta época se caracterizó porque los pensadores pusieron en tela de juicio todas las formas de conocimiento que estuvieran relacionadas con principios religiosos, sustituyéndolos por la razón científica, abordando problemas con respecto a Dios, la razón, el quehacer científico, el arte, la filosofía, la política y la relación del hombre y la naturaleza.
Surgen científicos y pensadores como William Harvey, Zacharias Janssen, Marcello Malpigi, Anthony van Leeuwenhoek, Nicolás Copérnico, Galileo Galilei e Isaac Newton, quienes de manera general consideraban al Universo como una realidad dinámica, capaz de ser sometida al uso de la razón, desmitificando así la creación divina.
Pensadores destacados en la Ilustración.
John Locke es uno de los primeros ilustrados, su pensamiento se caracteriza por considerar que la mente humana es como una página en blanco en donde la experiencia personal va formando su carácter.
Si bien la primer crítica fue la religiosa, otros autores como Adam Smith, Hume y La Bruyère incluyen también la crítica moral que destaca la influencia que los sentimientos y las pasiones tienen sobre la conducta humana, investigando por medio de la crítica racional los principios que deben guiar la moral de las personas. En este sentido, Jean-Jacques Rousseau señaló que la moral nace con la sociedad y requiere libertad y orden.
Surge también la crítica política, que proporciona los elementos teóricos fundamentales para legitimar el ascenso de la burguesía para adueñarse del poder político.
De manera general, los pensadores de la Ilustración sustentaron que toda verdad debe ponerse a prueba, siendo el empirismo una herramienta que asegura esta posibilidad. Lucharon contra los prejuicios, la ignorancia y los privilegios.
Sostuvieron también que la historia debe apoyarse en el progreso, quedando abierto para que el hombre lo construyera e interpretara a su manera, teniendo como fin último, “la búsqueda continua hacia el progreso, la cultura y la civilización”.
2. Las primeras críticas a la modernidad y raíces de la Teoría Crítica.
Una primera explicación.
La corriente crítica tiene tres vertientes en las que se encuentra la explicación de los modelos de pedagogía crítica. La primera está encabezada por Max Horkheimer, Teodoro Adorno y Herbert Marcuse. El segundo grupo destaca Jürgen Habermlas y en el tercero se encuentran Alain Touraine y Anthony Giddens.
Las críticas a la modernidad.
El objetivo primordial de la modernidad era convertir al hombre en un trabajador y ciudadano libre, constituyendo un “continuo progreso”.
Si bien la razón había desecho los mitos y destruido la tradición, al utilizar la tecnología como medio de la racionalidad científica, se provocó un sometimiento del hombre. Esta dualidad de progreso y sometimiento origina el trabajo intelectual de la mayoría de los críticos de la modernidad.
Rousseau y la crítica a la idea de progreso.
Como se mencionó anteriormente, este pensador sostiene que la civilización corrompe al hombre y lo que da valor a la vida son las emociones comunes que determinan los valores morales que se construyen alrededor de la vida familiar, el cultivo de la tierra, la belleza, la maternidad, la reverencia religiosa y sobre todo, la participación de una vida en común.
Su postura es la de luchar contra la desigualdad y sus aspectos nocivos provocados por el enriquecimiento desmedido en nombre de la razón. Para él, es necesario el desarrollo de la voluntad popular contra el interés de personas, grupos sociales o instituciones. Es el primero en exponer la idea del individuo como representante de la naturaleza, contra el poder ilimitado del Estado.
La crítica liberal de Alexis de Tocqueville
Su pensamiento gira en torno a la igualdad como igualdad de condiciones a través de la supresión de obstáculos que genera el ascenso de las masas y que por ende promueve revoluciones que traen consigo miseria y desolación.
Marx y la crítica al capitalismo.
Marx comparte el sentido de modernidad en cuanto a que se sustenta en la ciencia y en la razón y sobre todo en que persigue valores de igualdad y solidaridad; sin embargo, también reconoce en esta idea la explotación del hombre por el hombre, quedando de manifiesto en el binomio crecimiento económico y aumento de la pobreza.
Concibe a la modernidad como un continuo progreso pero no del triunfo de la razón sino como la “liberación de energías y de necesidades naturales a las que se oponen las construcciones institucionales e ideológicas”.
Weber y la crítica a la sociedad racional moderna.
Este pensador llamó racionalización a toda extensión del saber empírico, pero también introdujo el concepto de racionalidad con arreglo a fines y a valores, en relación con la acción. Es decir, una acción vinculada con procesos de sistematización externa llamada racionalidad objetiva.
Friedrich Nietzche y su crítica a la razón moderna.
La filosofía de Nietzche está enfocada en una crítica hacia la civilización, manifestando que se opone a todo tipo de subordinación del ser humano con respecto a la sociedad, lo que sostiene que el instinto es superior frente a la razón, siendo el instinto básico el de la voluntad de poder.
Muestra una postura de crítica severa a los valores religiosos, considerando que el cristianismo impuso una dudosa moral suprimiendo la moral verdadera. Afirma que los seres humanos deben permanecer fieles a la tierra y no creer en esperanzas ultraterrenales.
3. La escuela de Frankfurt y el origen de la Teoría Crítica.
¿Qué critica la Teoría Crítica actualmente?
Es la Escuela de Frankfurt la mejor exponente en cuanto se refiere al desarrollo de una teoría crítica de la modernidad y el capitalismo, y constituye el punto de referencia o soporte para otras disciplinas del parea de las ciencias sociales.
La segunda generación de la escuela de Frankfurt vinculada con la Teoría Crítica.
El representante más importante de esta generación es Jürgen Habermas quien afirma que el proyecto de la modernidad debe recuperar su carácter emancipante con los principios de solidaridad, igualdad y tolerancia.
Su obra se centra en la comunicación y por ende en las estructuras sociales que provocan procesos de comunicación distorsionados como los medios de comunicación masivos, instituciones, asociaciones e incluso el Estado. Propone construir una sociedad racional que excluya las barreras que impiden la comunicación.
La última línea de investigación estudia la rehabilitación comunicativa de la razón, que constituye el principal elemento para mantener una correcta relación entre verdad y razón que creen una verdadera legitimidad.
La tercera generación vinculada con la Teoría Crítica.
Esta nueva generación identifica que como producto de la globalización ha debilitado el Estado nacional, dando pie al surgimiento de grupos que se manifiestan bajo una orientación moral o cultural, lo que promueve la crítica y trae como resultado la extensión de valores democráticos, como igualdad social y la participación activa en climas de libertad.
La reflexión principal para esta generación es teorizar acerca de las posibilidades de ampliar la democracia del mundo moderno y plantear un modelo de democracia radical.
4. El objeto de estudio de la pedagogía y algunas observaciones críticas.
Acercamiento al objeto de estudio de la pedagogía.
En un sentido general, la pedagogía puede definirse por sus raíces etimológicas como la “conducción del niño”.
En la antigua Grecia la educación estaba enfocada a la formación ética y política de los hombres. La pedagogía se encontraba sujeta al fin, no a los medios.
Se considera que Comenio fue el primero en distinguir una ciencia de la educación y una técnica de la enseñanza como disciplinas autónomas. También propuso establecer un sistema educativo cuyo fin último era dirigir el avance moral e intelectual del alumno.
Johan Herbart, organiza a la pedagogía en dos vertientes: los fines se tomarán de la Ética y los medios educativos de la Psicología, ideas que compartieron O. Chrisman y E. Blum.
Actualmente, la tendencia a nivel pedagógico es que los fines permanecen abiertos, de manera hipotética, no dogmática o absoluta y a partir de ahí se proponen los medios educativos.
Pedagogía y educación.
La pedagogía tiene como objeto de estudio la educación, por lo tanto la primera es la disciplina considerada una ciencia de la educación y la segunda es el objeto.
Según Luzuriaga, la educación constituye una realidad única y la considera un arte pues lo que la determina es la capacidad del maestro para transmitir conocimientos. También la considera técnica pues se usan ciertos métodos y procedimientos. Asimismo, considera que necesita de una mediación, un pensamiento reflexivo, una teoría.
Bajo esta óptica, la educación se convierte en una actividad vinculada a la práctica, al arte, la técnica y el quehacer teórico que con el tiempo se transformó en un objeto de reflexión científica. Es a Locke y a otros como Herbart a quienes se les atribuye el mérito de haber otorgado a la pedagogía un carácter científico.
La palabra educación tiene una doble etimología, educare (criar, nutrir, conducir, guiar, orientar, alimentar) y exducere (extraer). Cuando se usa la primera raíz se piensa en educar de afuera hacia adentro, en tanto que con la segunda se hace referencia a encaminar o encauzar los conocimientos que el alumno ya posee.
La primera acepción constituye lo que se ha denominado educación tradicional en tanto que la segunda se enmarca dentro de lo que se conoce como educación nueva o progresiva, en la cual se privilegia la educación como desarrollo y se promueve la autoeducación.
Acercamiento al concepto de educación.
Durkheim define la educación desde una perspectiva heteroeducativa donde se enseñaba a los niños de acuerdo a su condición social, sin embargo, al crearse nuevas formas de organización social, surge la educación formal que pretende dar un carácter homogéneo al proceso.
Los distintos sentidos del concepto de educación.
La educación es considerada sistémica porque lleva una intencionalidad. Según Jonas Cohn, es la influencia consciente que ejerce un educador sobre un hombre dócil e inculto con la intención de formarlo, postura que comparte Wilheim Dilthey.
Desde una perspectiva crítica, la práctica pedagógica es una actividad dialéctica donde se promueve tanto la autoeducación como la coordinación del conocimiento por parte del maestro. Se trabaja bajo el principio de cooperación, no de imposición.
El proceso educativo puede dividirse en etapas: la crianza, que se da en el plano biológico; el adiestramiento, adquisición de hábitos; y la instrucción, donde maestro y alumno se someten a los contenidos y que según Nassif, está comprendido por la transmisión o enseñanza y la aprehensión o aprendizaje.
La educación debe ir más allá de la instrucción, pues se manifiesta una influencia intencional del profesor al alumno.
La autoeducación debe entenderse como una tutela que tiene por objeto conducir así hasta el punto en la que ya no necesite tal.
Características sustantivas de la educación.
El proceso educativo constituye un proceso de construcción personal, en un contexto determinado.
La educación está determinada por una finalidad, siempre tienen una intencionalidad asumida primero por el educador y luego por el educando que es considerado un ser finito, inconcluso, contingente, incierto y en constante movimiento.
La educación debe ser un proceso gradual e integral pues incluye tanto al educando como al educador. Este último debe coordinar y promover el conocimiento, pero no educa pues es el alumno quien construye sus propios conocimientos.
Por último, tiene como principal característica la de reconocerse con la vida, ya que somos seres humanos en constante aprendizaje, asimilación, construcción, destrucción y reconstrucción, lo que nos define como seres inacabados.
La pedagogía como disciplina, desde una visión crítica.
Los orígenes de la pedagogía se sitúan en la época de la Reforma y Contrarreforma, por lo que se ve influenciada por dos corrientes antagónicas: por un lado las ideas apoyadas en el catolicismo romano y por otra en la doctrina protestante.
Nace con la modernidad y en su origen fue repetidora o reproductora de ideologías, lo que la convirtió en una práctica prescriptiva, orientada a promover el “deber ser”.
Los pedagogos críticos la ubican en una dimensión donde se vincula lo humanístico, histórico, político y social, orientado a la formación integral del sujeto. Afirman que existen diversas formas de conocimiento influenciadas por la capacidad crítica del sujeto en la construcción.
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