|
Al entrar a esta Universidad, sentà mucho miedo. Pues solo habÃa estado en escuelas públicas y mi temor era no poder encuadrar con personas distintas a las que estaba acostumbrada a tratar, temor a no poder terminar la carrera por cuestiones de carácter económico. Pero ese miedo fue quedando atrás poco a poco, pues conforme fue pasando el tiempo, fui haciendo amistad con mis compañeros de grupo, para los cuales lo demás no importo.
Durante mi estancia en la escuela, fui aprendiendo muchas cosas, tanto de mis profesores, amigos y demás personas que me rodearon, cosas buenas que me hicieron ser más sensible a los acontecimientos que pasaban a lo largo de nuestra época y que me han hecho ser cada dÃa más consiente y humana.
Al concluir la licenciatura, llegaron los nervios pues iniciaba una etapa muy importante y quizás difÃcil, la titulación, pues es un gran reto poder obtenerla, pero con dedicación y esfuerzo fue posible; pero ahà no terminan los nervios pues ahora concluà la licenciatura me siento aún más comprometida con mi familia, escuela y sociedad, a luchar por mis ideales, buscando oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los grupos más desfavorecidos y que viven en estado de marginación y pobreza.
Al leer el Perla, que es un proyecto Educativo Regional Lasallista Latinoamericano, me sentà aún más motivada en apoyar a estos grupos, pues hace algún tiempo, tuve la oportunidad de convivir con estas personas y de llevarles un poco de apoyo, a través de programas educativos y asesorÃas jurÃdicas, esto con ayuda del gobierno municipal y de una fundación; lo cual tuvo buenos resultados y me dejaron un gran sabor de boca.
Un proyecto que he tenido en mente desde hace algún tiempo, es el de llevar apoyo a estas comunidades, no solo en cuestión de asesorÃas jurÃdicas o llevarles profesores de inglés o computación como se hizo hace tiempo, sino en involucrar más tanto al sector público como privado, a través de la concientización del problema y asÃ, solicitar su apoyo para poder mejorar el nivel de vida de las personas que viven en estas condiciones tan precarias, por medio de becas, cursos, eventos culturales, atención a vÃctimas, alfabetización, planificación familiar, etc.; viento todo esto como la oportunidad de hacer felices a estas personas, motivándolos a salir adelante, cambiar un poco su forma de vida, o simplemente, alegrar un momento de su vida, para que no se sientan olvidadas; pues todos somos seres humanos y por tal motivo todos tenemos los mimos derechos.
Al término de esta etapa de mi vida no puedo sino detenerme un momento, para agradecer profundamente a quienes de manera incondicional, me han acompañado en este lago camino: Principalmente a Dios, que me ha permitido llegar hasta este dÃa tan importante para mÃ, pues él es mi guÃa y la luz en mi camino; A mis padres, quienes con su amor y su incomparable paciencia y sacrificio, han sido mi gran apoyo y el pilar fundamental en este proceso, a mi familia, que siempre creyó en mÃ, aun en mis momentos de duda; a mis grandes amigos, que nunca dejaron de estar presentes para ofrecerme una palabra de aliento, o simplemente, estuvieron conmigo en el momento preciso y me invitaban a soñar en que podÃa conquistar al mundo.
Gracias a mis compañeros de carrera y a mis grandes amigos que hice en mi paso por la Universidad, a mi compañera Fernanda, quien siempre me motivo y me brindo su gran apoyo, para hacer posible este sueño lleno de desafÃos.
De igual manera, agradezco infinitamente a mis profesores, por haberme compartido sus conocimientos y experiencias. Agradeciendo especialmente y con todo mi corazón, a aquellos profesores que se nos adelantaron en el camino y que ahora están gozando de la gloria y gracia de Dios nuestro señor, “Gracias por haberme regalado una parte de su vida.”
Finalmente, agradezco a esta Universidad, por abrirme sus puertas y enseñarme no solo conocimientos enfocados a mi carrera, sino también, por enseñarme a ser una persona más humana. Siguiendo las enseñanzas que San Juan Bautista de LaSalle nos dejó Gracias.
INDIVISA MANENT
Maricarmen López Aquino
|